Busardos de Harris (Parabuteo unicinctus) en nuestros tejados

El autor de estas líneas nunca ha ocultado su interés por la problemática de las especies alóctonas y sus implicaciones en la biogeografía. No en vano el fenómeno de las especies naturalizadas, exóticas y / o invasoras es posiblemente el fenómeno biogeográfico de mayor importancia a nivel planetario, junto con la reducción del área de distribución de la mayoría de especies por causas también antrópicas. Como paleontólogo se me vienen a la mente las implicaciones que a nivel paleobiogeográfico, por ejemplo y en un futuro lejano, tendrán la presencia de especies americanas en el registro fósil europeo que se está formando dentro de los contextos sedimentarios actuales.

Quién sabe si los futuribles paleontólogos que trabajarán en contextos del Antropoceno, la actual época geológica del período Cuaternario, considerarán como una de sus características bioestratigráficas la aparición generalizada de especies exóticas en contextos terrestres del registro paleontológico.

Cangrejos y mosquitos, visones y mapaches, serpientes y tortugas, árboles y hierbas, etc ..., la lista de especies exóticas es larga y cada día se alarga más. Y la inmensa mayoría tienen un denominador común, ha sido el ser humano el motor principal de su llegada a nuevas tierras donde expandirse. Quien protagoniza la presente entrada es un caso evidente de introducción humana de una especie alóctona a un nuevo ambiente: un busardo mixto o busardo de Harris (Parabuteo unicinctus) que aletea por los cielos de la comarca catalana del Tarragonès desde hace al menos dos años. El busardo de Harris es una especie originaria de América, donde habita desde el suroeste de Estados Unidos hasta el sur de Chile y Argentina.

Adulto de busardo de Harris, Parabuteo unicinctus, posado en las afueras de un núcleo urbano. En sus patas se puede apreciar la presencia de correajes de cetrería (Tarragonès, Catalunya).

En primavera del 2016 ya pude ver por primera vez este mismo individuo parado sobre un viejo algarrobo para segundos después marcharse detrás de una gaviota. Los escasos segundos de observación que tuve me permitieron observar que la rapaz llevaba todavía las correas de cetrero, aunque dañadas. Lo más lógico es pensar que se trata de un individuo escapado. Ahora, a inicios de la primavera de 2018 lo he vuelto a ver, esta vez en los alrededores de un parque urbano, donde parece que se dedica a la caza de tórtolas y palomas. Esta vez sí que lo he podido fotografiar y apreciar que aún lleva las correas. Sin embargo, su estado físico parece externamente bueno y en estos, como mínimo, dos años ha sido capaz de cazar por sí mismo y sobrevivir.

Adulto de busardo de Harris, Parabuteo unicinctus, posado en las afueras de un núcleo urbano. En sus patas se puede apreciar la presencia de correajes de cetrería (Tarragonès, Catalunya).

Adulto de busardo de Harris, Parabuteo unicinctus, posado en las afueras de un núcleo urbano. En sus patas se puede apreciar la presencia de correajes de cetrería (Tarragonès, Catalunya).

Ahora imaginemos que, por algún motivo, aparece un nuevo individuo del sexo contrario de busardo de Harris en libertad por el Tarragonès y terminan procreando. A quien de seguro no les hará ninguna gracia serán a nuestras rapaces autóctonas.

Adulto de busardo de Harris, Parabuteo unicinctus, posado en las afueras de un núcleo urbano. En sus patas se puede apreciar la presencia de correajes de cetrería (Tarragonès, Catalunya).

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