El impacto humano puede llegar a tener una mayor influencia negativa sobre la diversidad de anfibios y reptiles que los cambios climáticos

Así lo planteamos en un estudio realizado sobre restos de esta fauna del Cuaternario hallados en los yacimientos de Atapuerca. Una vez más, el estudio del Pleistoceno se convierte en imprescindible para aportar conocimiento y contribuir a solucionar problemas ecológicos actuales.

Actualmente, los efectos de la antropización están generando una considerable pérdida de diversidad sin precedente. En esta línea, una investigación que acaba de hacerse pública en la revista Palaeontology, a través de un artículo cuya firmante principal es nuestra compañera Almudena Martínez-Monzón, investigadora del Institut Català de Paleoecologia Humana i Evolució Social (IPHES-CERCA) y de la Universitat Rovira i Virgili (URV), demostramos que el declive actual de anfibios y reptiles está provocado en gran parte por el efecto antrópico sobre los ecosistemas, quedando el cambio climático como un factor secundario al cual dicha fauna ha sido capaz de sobreponerse en el pasado. El estudio se basa en restos del Cuaternario hallados en Atapuerca, en un recorrido desde hace un millón de años hasta la actualidad.

Ahora mismo los anfibios y reptiles son dos grupos que se encuentran seriamente amenazados y en declive. Este hecho se ha relacionado a veces con el actual cambio climático, pero el análisis del pasado nos aporta otra visión. Durante el Cuaternario, desde hace dos millones y medio de años, estos grupos de animales presentan una evolución muy conservadora, ya que muestran pocas alteraciones a lo largo de este periodo, durante el cual acontecieron muchos cambios climáticos. Además, como ya era conocido, las especies presentes en este intervalo de tiempo son consideradas idénticas a las actuales, tal como se plantea en este estudio del IPHES-CERCA y URV, en el cual también hemos participado el Dr. Hugues-Alexandre Blain y el Dr. Josep Francesc Bisbal-Chinesta (servidor), además de la Dra. Gloria Cuenca-Bescós, directora del Instituto Universitario de Investigación en Ciencias Ambientales de Aragón (IUCA), catedrática de Paleontologia de la Universidad de Zaragoza y responsable del estudio de los pequeños vertebrados en el Proyecto Atapuerca.

Los resultados de esta investigación indican que los mayores picos de diversidad de la secuencia analizada coinciden con los periodos considerados análogos al interglacial actual, mientras que los de menor pluralidad ocurren cuando las condiciones ambientales son más duras (más frías o directamente estadios glaciares).

Otra de las conclusiones principales es que, en la mayoría de los casos, la heterogeneidad de estas comunidades se restablece tras las perturbaciones climáticas, apuntando a una gran resiliencia a nivel de grupo, haciendo que anfibios y reptiles hayan sido capaces de superar los cambios climáticos en el pasado restaurando los niveles de diversidad previos a la alteración. Esto hace pensar en la importancia del efecto antrópico negativo sobre la pérdida de variación actual de anfibios y reptiles por encima de los cambios climáticos.

El equipo científico encabezado por el IPHES-CERCA y la URV hemos llegado a esta conclusión tras haber estudiado la evolución de la diversidad de anfibios y reptiles de una de las secuencias más completas del Pleistoceno de la Península Ibérica, la Sierra de Atapuerca (Burgos, España), que recoge algo más del último millón de años. Esto lo llevamos a cabo con el fin de establecer el efecto no humano sobre las alteraciones en la diversidad de anfibios y reptiles y reconocer la reacción de estos grupos ante los cambios climáticos acontecidos durante el Pleistoceno.

Con esta finalidad se ha estudiado la riqueza de especies (número de especies) y se ha aplicado un conocido índice de diversidad (Índice de Simpson), relacionando todo ello con los cambios climáticos mediante modelos de regresión, entre otros. De este modo, una vez más, el estudio de materiales del Pleistoceno se convierte en imprescindible para aportar conocimiento y contribuir a la solución de problemas ecológicos actuales.


Referencia bibliográfica:

Martínez-Monzón, A., Cuenca-Bescós, G., Bisbal-Chinesta, J.-F., Blain, H.-A. 2021. One million years of diversity shifts in amphibians and reptiles in a Mediterranean landscape: resilience rules the Quaternary. Paleontology (doi: 10.1111/pala.12547)


Fuente: Nota de prensa del IPHES.


La nueva "Guía de los anfibios y reptiles de España" (2021)

La Asociacion Herpetologica Española acaba de editar la nueva "Guía de los anfibios y reptiles de España", dirigida por los herpetólogos Alfredo Salvador, Juan Manuel Pleguezuelos y Ricardo Reques, que incluye tanto la herpetofauna peninsular como la de las Islas Canarias e Islas Baleares y Pitiusas. He tenido el placer de participar en el libro, aportando fotos para el tritón pirenaico (Calotriton asper), sapo partero almogávar (Alytes almogavarii), sapillo pintado mediterráneo (Discoglossus pictus), camaleón común (Chamaeleo chamaeleon), eslizón ocelado (Chalcides ocellatus) y lagartija de las Pitiusas (Podarcis pityusensis). También es la primera vez que la población de eslizones ocelados de la Serra del Molar, que descubrimos en el 2017, aparece referenciada en una guía o atlas de herpetofauna.

El coste de la nueva guía es de 27 euros (con un 10% de descuento para socios de la AHE), y lo recaudado irá destinado a proyectos de investigación y conservación de los anfibios y reptiles autóctonos. El libro se encuentra a la venta a través de la Tienda del Museo Nacional de Ciencias Naturales de Madrid, sea presencialmente o por medio del correo electrónico de la tienda del Museo (megaterio@mncn.csic.es), o por los teléfonos 91 564 15 66 y 91 411 04 70.


Ponencia online: II Atlas Herpetológico de la Comunidad Valenciana

El próximo Jueves 11 de Marzo a las 19:30 tendrá lugar una ponencia online a cargo de Luis Albero, coordinador general del atlas. En ella se presentará este proyecto de la Asociación Herpetológica Timon, explicando en detalle cómo participar y se finalizará con una ronda de preguntas para resolver dudas de los participantes.

¡No os lo perdáis!


(Por motivos de decoro, se ruega a los asistentes mantener la cámara y el micro apagados durante la ponencia).



La borrasca Filomena y el despertar invernal de los sapos de espuelas (Pelobates cultripes)

Más allá de las consecuencias televisadas, la borrasca Filomena también ha servido para reactivar la actividad vital de muchas poblaciones de anfibios. En el litoral valenciano las precipitaciones no han sido demasiado elevadas pero, gracias a que las temperaturas no han bajado exageradamente y que el viento no arreciaba, los días lluviosos del temporal nos han permitido reiniciar las prospecciones asociadas al II Atlas Herpetológico Valenciano. Así, varios miembros de la Asociación Herpetológica Timon prospectamos nuevas localizaciones que cumplían los requisitos ideales para acoger poblaciones viables de sapo de espuelas, Pelobates cultripes, el anuro valenciano que ha sufrido un proceso de rarificación más acusado, con permiso de la sapillo pintojo ibérico (Discoglossus galganoi).

A cambio de pasar frío y de acabar algunos de nosotros con la ropa empapada, en una de las localidades que bordean el Parc Natural de l'Albufera encontramos una nueva población de sapos de espuelas. En la oscuridad de las primeras horas nocturnas y acompañados por una persistente llovizna, los individuos adultos, tanto machos como hembras, emergían del sustrato arenoso y se dirigían hacia las malladas de aguas temporales, donde en breve iniciarán el celo reproductivo. Si este invierno continúa siendo suficientemente húmedo y los puntos de agua no se secan demasiado pronto, con suerte, tendremos una nueva generación de Pelobates cultripes asegurada.


Hembra adulta de sapo de espuelas, Pelobates cultripes.

Macho adulto de sapo de espuelas, Pelobates cultripes.

Hembra adulta de sapo de espuelas, Pelobates cultripes, adoptando su posición defensiva.


Nuevo visor del Atlas Herpetológico Valenciano

Dentro del principal proyecto de estudio que realiza la Asociación Herpetológica Timon (AHT), el II Atlas Herpetológico de la Comunidad Valenciana, queremos anunciar que desde ahora está disponible un nuevo visor que facilitará la difusión de los avances aportados por nuestros socios y colaboradores. Se pueden consultar tanto los datos de participación (cuadrículas UTM 10x10 km asignadas para su muestreo) como la distribución de las especies con presencia en el territorio valenciano, sobre la base de las citas recopiladas hasta el momento de consulta.


Enlace-web del visor: https://mcohyla.github.io/herpetoscv/

Información del II Atlas Herpetológico de la Comunidad Valenciana: https://www.asociaciontimon.org/proyectos/estudio/atlas-herpetológico/



La primera ocupación humana de Europa Occidental supo adaptarse a los cambios climáticos y ambientales de hace 1,4 millones de años, según la herpetofauna de los yacimientos de Orce (Granada)

Así se recoge en un artículo publicado en la prestigiosa revista Quaternary Science Reviews. El estudio está liderado por el compañero Christian Sánchez-Bandera, investigador del IPHES y de la URV, y se ha basado en el estudio de los anfibios y reptiles encontrados en las últimas campañas de excavación en la Zona Arqueológica de Orce.

Una hembra adulta de culebra de escalera, Zamenis scalaris, paseándose por el yacimiento arqueo-paleontológico de Fuente Nueva 3, Orce.

Los cambios climáticos se han ido sucediendo a lo largo del tiempo. Uno de ellos tuvo lugar hace aproximadamente 1,4 millones de años, cuando a partir de un ambiente más cálido y húmedo se dio paso a una situació más fría y árida. Esta evolución se ha registrado muy bien en los yacimientos arqueo-paleontológicos de Barranco León y Fuente Nueva 3, en la Zona Arqueológica de Orce (Granada), y ahora se ha podido reconstruir gracias al estudio de miles de restos fósiles de anfibios y reptiles, ya que la presencia o no de estos animales da muchas pistas sobre el clima y el paisajes existentes en cada época.

Un equipo interdisciplinario, liderado por la Universidad de Granada (UGR) y el Institut Català de Paleoecologia Humana i Evolució Social (IPHES) de Tarragona, hemos conseguido reconstruir la evolución del hábitat y del clima en los que desarrollaron sus vidas los primeros grupos humano que habitaron Orce hace aproximadamente 1,4 millones de años, los más antiguos del Occident europeo. Así se constata en un artículo que acabamos de publicar en la prestigiosa revista Quaternary Science Reviews, firmado en primer lugar por Christian Sánchez-Bandera, investigador del IPHES y de la Universitat Rovira i Virgili (URV). A su vez, el estudio que ahora damos a conocer se emmarca en el Projecte ORCE, financiado por la Junta de Andalucía, y coordinado por el profesor del Departamento de Prehistoria y Arqueología de la UGR, Juan Manuel Jiménez-Arenas.

Campaña de excavación de Fuente Nueva 3, 2020 (Créditos: UGR).

La investigación se ha basado en el análisis de restos óseos de anfibios y reptiles recuperado en la Zona Arqueológica de Orce, básicamente anfibios anuros (Discoglossus sp., Pelobates cultripes, Epidalea calamita, Bufotes viridis s.l., Hyla sp., y Pelophylax cf. perezi) y reptiles escamosos (Ophisaurus sp., Malpolon monspessulanus, Natrix maura, Natrix natrix s.l., cf. Coronella sp. y Zamenis scalaris), muy útiles todo ellos para poder reconstruir el paisaje y el clima. Además, las nuevas precisiones estratigráficas de los yacimientos, aportadas por Oriol Oms, geólogo de la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB), han facilitado también el avance de la investigación, ya que se han obtenido más detalles de los diferentes niveles que los configuran.

Con todo esto, los resultados obtenidos indican que las primeras poblaciones europeas humanas tuvieron que hacer frente a unas condiciones ambientales diferentes en los dos yacimientos estudiados: Barranco León i Fuente Nueva 3, los cuales han proporcionado las evidencias más antiguas de presencia humana en Europa occidental. De esta manera, se ha sabido que en Barranco León se registró, hace 1,4 millones de años, un ambiente cálido que fue variando hacia condiciones cada vez más frías y áridas. Será en Fuente Nueva 3 donde se alcanzarán los máximos niveles de aridez y frío, hace 1,3 millones de años, para posteriormente oscilar hacia condiciones más favorables, húmedas y cálidas. Esto indica que las poblaciones humanas más antiguas del continente europeo fueron capaces de adaptarse a las nuevas condiciones ambientales que se dieron a lo largo del Pleistoceno inferior, y de sobrevivir a climas y paisajes cambiantes.


Referencia bibliográfica:





La herpetofauna prehistórica de El Mirador en el "Periódico de Atapuerca"

En la última edición del "Periódico de Atapuerca", el nº 105 de la publicación que edita mensualmente la Fundación Atapuerca vinculada a las excavaciones realizadas en el conjunto de yacimentos de la Sierra de Atapuerca, se ha hecho eco de nuestra última publicación sobre la diversa y rica herpetofauna recuperada en una egagrópila del Calcolítico (Edad del Cobre) provinente del yacimiento arqueológico de la Cueva de El Mirador de Atapuerca.


Tesis doctoral - Biogeografía e impacto humano en las comunidades ibéricas de anfibios y reptiles del Cuaternario final

Después de años de trabajo en el programa de doctorado Erasmus Mundus en Cuaternario y Prehistoria (Universitat Rovira i Virgili) y guiado por mi director, el Dr. Hugues-Alexandre Blain, el próximo 23 de junio me tocará exponer sus frutos ante un tribunal doctoral. Lo compondrán la Dra. Gloria Cuenca-Bescós, catedrática de la Universidad de Zaragoza, el Dr. Josep Maria Vergès, del Institut Català de Paleoecologia Humana i Evolució Social, y el Dr. Salvador Bailon, del Institut Écologie et Environnement du Centre National de la Recherche Scientifique de France. El acto será en abierto por videoconferencia, pidiendo anticipadamente acceso al correo valtes@iphes.cat.




"El gran atracón de ranitas de San Antón", una historia natural de la Atapuerca de hace 4.500 años




En el nuevo artículo que hemos publicado desde el Institut Català de Paleoecologia Humana i Evolució Social (IPHES) en la revista "Journal of Archaeological Science: Reports" analizamos una grande, y a la vez pequeña, acumulación de más de 2.500 restos de microvertebrados, principalmente herpetofauna, encontrados amontonados en un masa de 7,8 x 2,7 x 2,4 cm proveniente del nivel de la Edad del Cobre (ca. 4.500 años) de la Cueva de El Mirador de Atapuerca (Burgos). Gracias al estudio tafonómico, esta acumulación se ha identificado como una egagrópila producida por un búho, plausiblemente Bubo bubo (búho real) o Strix aluco (cárabo), que habría depredado especialmente sobre Hyla molleri, en un momento de abundancia estacional de ranitas de San Antón en el paisaje que rodeaba la zona sur de Atapuerca, seguramente en la fase reproductiva de primavera. Si te interesa el artículo completo puedes descargártelo mediante mi perfil en Researchgate, haciendo click sobre estas mismas líneas.



Resumen: Los anuros, como las ranas y los sapos, son ocasionalmente muy abundantes en los sitios arqueo-paleontológicos, representando más del 80% de los restos hallados. Estas acumulaciones se han vinculado principalmente al consumo humano en el contexto arqueológico europeo, por la selección preferente de las partes del cuerpo y por la presencia de quemaduras y, en menor medida, de marcas de corte (como en los yacimientos de Chalain 3, Baume d'Ogens, Kutná Hora-Denemark). Sin embargo, también hay registros de acumulaciones atribuidas a acontecimientos catastróficos naturales (como en Bois-Roche). En esta investigación se presenta una tafocenosis de microvertebrados de dimensiones reducidas (7,8 × 2,7 × 2,4 cm) que contiene 2.526 huesos, procedente de la Cueva de El Mirador de Atapuerca (Burgos, España) y contemporánea a un enterramiento calcolítico adyacente (ca. 4500 BP). El estudio taxonómico ha identificado al menos 12 taxones diferentes, que incluyen un urodelo, dos anuros, siete reptiles escamosos y dos roedores. Las ranitas de San Antón, Hyla gr. H. arborea (Hyla molleri), constituyen el 84% del conjunto. Los análisis tafonómicos cuantitativos y cualitativos se han centrando en los huesos de Hyla y muestran la presencia de marcas de rotura y digestión asociadas a la depredación animal, aunque en porcentajes bajos y en grados ligeros o moderados. Por sus características, la acumulación de El Mirador ha sido identificada como una egagrópila producida por un búho de tamaño medio-grande (categoría 2). La rapaz nocturna habría cazado las presas durante un período húmedo en primavera, cuando se produce la reproducción de las ranitas de San Antón, mostrando una posible evidencia de depredación oportunista sobre un recurso estacional. Estos hallazgos ayudan a comprender la importancia de los anuros en las cadenas tróficas de la Prehistoria, no sólo entre los grupos humanos sino también en el resto de depredadores animales.







La herpetofauna de Serbia del último ciclo glacial, un registro por explotar




El nuevo artículo, publicado en Journal of Quaternary Science Reviews y liderado por el compañero Mihailo Jovanović del IPHES, revisa el poco conocido registro de los anfibios y reptiles del Pleistoceno superior de Serbia y como le afecto el cicló climático de la última fase glacial.


Resumen: Serbia es un país situado en la Península Balcánica, con un clima continental moderado. La elevada actividad tectónica de principios del Mioceno generó dos grandes cadenas montañosas y provocó el retroceso del mar Paratethys. Esto significó que la Península Balcánica se convirtiera en una encrucijada para muchas especies migratorias. Actualmente, la mayoría de las especies de Europa Central, junto con algunos taxones mediterráneos e incluso eurosiberianos, se pueden encontrar en Serbia. Los registros fósiles en cuevas han relevado cambios en la fauna fósil del Pleistoceno al Holoceno. Hay pruebas de que la configuración distintiva del terreno en los Balcanes dio lugar a muchas zonas aisladas, lo que permitió que grandes especies de mamíferos, junto con los neandertales que vivían en la zona, encontraran refugio y sobrevivieran más tiempo que en el resto de Europa. Las mejores asociaciones fósiles que contienen pequeños vertebrados provienen de las cuevas de Baranica, Hadzi Prodanova, Pesturina y Smolucka. Sobre la base de las dataciones disponibles, se ha intentado encajarlas en el contexto cronológico de la sucesión cultural Musterianse-Auriñaciense-Gravetiense. La estratigrafía de las niveles se corresponde con la fase del MIS 5 al MIS 2 (es decir, de 70.000 a 14.000 años atrás). En este artículo se presenta una revisión de los hallazgos herpetofaunísticos de Serbia, y se analizan los datos recopilados. Se han utilizado enfoques estadísticos, que incluyen la agrupación jerárquica y el análisis de correspondencia, en los conjuntos fósiles de anfibios y reptiles. Como el contexto asociado no suele ser suficiente, se han utilizado conjuntos de pequeños mamíferos como sustituto comparativo para reconstruir el paleoclima y el paleoambiente, mediante la aplicación de índices taxonómicos del hábitat y del bioclima. El análisis general revela que la composición herpetofaunística experimentó un cambio sustancial entre el MIS 3 y el MIS 2, cuando se produjo una pérdida de diversidad y la concurrencia de especies adaptadas a climas y entornos fríos, de acuerdo con el ciclo glacial.


El artículo puede consultarse en el siguiente enlace:
Jovanović, M., Bisbal-Chinesta, J.F., Ðurić, D., Bogićević, K., Nenadić, D., Agustí, J., Blain, H.-A., 2020. Pleistocene herpetofaunal studies in Serbia (Balkan Peninsula, SE Europe): State of the art and perspectives. Quaternary Science Reviews 233: 106235.